Despierto en un nuevo día. El anterior, bueno o malo, ya acabó y ahora hay que enfrentarse con valentía y valor a otra jornada de esta vida, una vida perfecta (coño, vivimos en esta parte del mundo!), a la que le metemos problemas inventados para tener una distracción con la que ocupar nuestra mente: cómo somos.
La ilusión de hoy: coger el coche (sí, ya sé, contaminar: lo siento!!) para ir a la facultad. Matizo: coger el coche sola. Muchos califican eso como libertad. Soy novata y defensora del transporte público; no obstante, necesito encerrarme en un lugar, poner mi música y sentir que controlo algo de mi vida, aunque sea el camino a la facultad. Hay que alimentarse de pequeñas cosas...
Y, no sé si es el momento ni el lugar, pero lo digo: Ouissal, gracias! Por fin comprendo qué es la amistad definitivamente.